La seguridad vial en la vía principal hacia la Costa se ve comprometida por una práctica recurrente entre los conductores de transporte público: las paradas improvisadas. Según reportes locales, esta conducta persiste a pesar del funcionamiento de la nueva terminal terrestre, diseñada precisamente para centralizar y ordenar el flujo de viajeros.
Para los operadores del servicio, la combinación de estas condiciones irregulares con la dinámica del tráfico dificulta significativamente el desplazamiento seguro. Esta situación no solo genera congestión, sino que eleva considerablemente el riesgo de accidentes viales, poniendo en peligro tanto a los pasajeros como a otros usuarios de la carretera.
La autoridad competente y las juntas parroquiales tienen la responsidad de fiscalizar estas prácticas para garantizar un orden público efectivo. Se espera que las medidas de control se fortalezcan para asegurar que la infraestructura nueva cumpla su propósito y que la vía permanezca segura para el comercio y la movilidad de Guayas.