El tránsito por las arterias viales del centro y norte de Guayaquil se ha convertido en un verdadero desafío para los conductores este miércoles. La presencia de baches profundos obliga a los usuarios de vehículos a realizar maniobras evasivas, conocidas coloquialmente como 'serpenteo', para evitar accidentes o daños a la suspensión de sus unidades.
Entre las zonas más afectadas se destacan la calle Boyacá y el puente del Velero. En estos sectores, las aberturas en el asfalto son visibles y frecuentes, rompiendo la fluidez del tráfico y generando inseguridad. La imagen de los vehículos esquivando los huecos ha pasado a ser un escenario cotidiano que refleja el estado actual de la infraestructura vial en estas áreas clave de la ciudad.
Esta situación no solo complica la movilidad diaria, sino que también pone en evidencia la necesidad de una intervención rápida por parte de las autoridades competentes. Para los guayaquileños, la calidad de las vías es un indicador directo del servicio público; mantenerlas transitables es fundamental para el comercio y la vida cotidiana del cantón.